01 enero 2026

IV edición "Campanes y Cabayos" 2025 en Quintes

Vecinos de Quintes y Quintueles despidieron ayer el año con un acto en memoria de los campaneros fallecidos y un concierto de campanes

El acto en memoria de los campaneros y los carbayos que antaño dieron nombre a la Carbayera, se celebró ayer con éxito en el entorno de la iglesia, Como en años anteriores el acto estuvo animado por la música tradicional de tambor y gaita, este año a cargo de Celia y Jorge. Tras la lectura del pregón por parte de J. Caicoya, los familiares de Sebastián colocaron flores al pie del monolito de piedra colocado el pasado año detrás de la iglesia en recuerdo a los campaneros fallecidos de Quintes y Quintueles. Finalizado el acto de homenaje subieron al campanario, Santiago, Jaime, Juan Carlos, Abel y Francis, y el sonido de les campanes llenó de nostalgia La Carbayera, confirmando que la tradición sigue viva en Quintes.

A través de esta iniciativa se busca trasmitir a los jóvenes la afición a tocar manualmente les campanes, como lo hacían antiguamente nuestros antepasados.

Os dejo dos videos fusionados y otro completo del acto cedido por Santiago Pidal, y fotos de este blog y cedidas por Manuel Toral https://semeyadetoral.com/,



PREGON  (CAMPANES Y CARBAYOS 2025)

Buenes tardes. Nunca pensé yo ser pregoneru de na pero hoy ta prestandome estar aquí con vosotros en esti actu tan guapu, rindiendo tributo a dos símbolos del pueblu, como son los antiguos carbayos que dieron nombre a la Carbayera y los campaneros. Vamos a recordar un poco la historia de una tradición milenaria y sobre todo la de les nuestres campanes y los nuestros campaneros fallecidos y actuales, así que doy les gracies a Francis por invitame y lu felicito por la idea que tuvo hace ya cuatro años de organizar esti homenaje junto a un conciertu pa que no se olvide el repicar de les campanes .

Pa empezar creo que todos sabemos la importancia que tuvieron en su día a nivel mundial les campanes y los campaneros como medio de comunicación cuando no había teléfono ni redes sociales. Manejaes manualmente transmitían con diferentes toques un lenguaje sonoro que alertaba a los vecinos de los sucesos que ocurrían en pueblos y ciudaes, como incendios, muertes o celebraciones. Pero hoy quiero centrame en contavos algunes coses que pasaben aquí hay ya unos cuantos años y que a lo mejor por la vuestra eda desconocéis. En primer lugar, hay que mencionar que los vecinos de Quintes siempre y dieron mucha importancia a les campanes como expresión cultural y voz del pueblu. Fue una tradición que nunca se quiso perder. Después de su reconstrucción la iglesia tuvo unos años sin campanes y fueron los vecinos quienes se unieron para aportar dineru y material en forma de campanilles del ganao y otros metales que se utilizaron para refundir les campanes que ahora tenemos. Probablemente aquelles campanes nueves fueron la semilla que creó una gran generación de aficionaos, la mayoría ya fallecios. Entonces todo el mundo quería tocar les campanes, los dis de fiesta  engarrabense pa subir al campanariu. Entre otros taben Lulo el de Lozana, Roberto el de la Ñina, Celso el de Ofelia, los hermanos Carlinos y Zalo de Chelón, Manolin el de Laureano, José Luis y Marcelino Pardo, Abel el de Segundo y Sebastián el de Darío. Esti últimu siempre lu voy a recordar como un gran aficionau y uno de los últimos impulsores de la tradición campanera en Quintes, Sebastian llegó a instalar en casa un cilindro metálicu que suena como les campanes para ensayar más comodu y no tener que subir al campanariu. Recordemos también a Crisanto Carriles, Enrique el de Nicasia, Pilu el de los huevos, Duardo Cisneros “el poli”, Guillermo y Pepín “los andaluces”, Juan el de Neda, Juanin el de Celedonio y Gaspar el de Rovigo, todos ellos antiguos y muy buenos campaneros de Quintueles que se turnaben con los de Quintes en sana competencia. Cuando escribía esto acordeme también que en mi casa cuando sonaben les campanes a difuntu se hacía un silencio total esperando saber si era vecin o vecina, el campaneru percutía una campana y no tocaba la otra hasta que desaparecía el soniu de la anterior y para terminar hacía una progresiva aceleración de golpes con ambas campanas, alternando con dos toques para les muyeres y tres para los hombres, pero esto sabelo mejor Abel el de casa Kilo que fue el últimu campaneru en tocar a difuntu en Quintes, no sé cómo, pero era el primeru en enterase y el primeru en subir al campanariu a dar la noticia. Otru de mis recuerdos son aquellos entierros donde salía la caja desde casa hasta la iglesia, en compañía de familiares, vecinos y amigos con les campanes tocando, esto no sería practico en estos momentos, pero entonces les despedides eren así, emotives, familiares y cercanes, se pasaba de una vida a la otra sin salir del pueblu.

Ahora mismo nuestra tradición campanera no corre peligru, ya que actos como esti y aficionaos al toque manual de campanes como Teo el gemelu, Santi y Jaime, hijo y nietu de Sebastián, Abel de casa Kilo, Xurde, Juan Carlos y Francis, hacen que les campanes sigan acompañandomos en nuestres fiestes y también el dia antes para anunciales. Vamos a pedir que esti rincón tan guapu donde tamos hoy junto a estos dos símbolos, la campana de piedra y el carbayu, siga siendo lugar de encuentro para celebrar actos tan guapos como esti en recuerdo y reconocimiento a los campaneros fallecidos. Pero dicho esto también ye verdá que aquí fai falta más gente joven como Jaime que se aficione a tocar les campanes para que esto no se acabe.

Y para acabar una reflexión, a veces, cuando tengo poco que facer, pienso la fortuna que tenemos los que vivimos aquí, donde hay Agrupaciones y persones que trabayen cada día para preservar las tradiciones, la cultura y el ocio, haciendomos la vida más agradable, ahí tenemos a La Sociedad Clarín, al Grupu Folcloricu Les Xanines, al Coro, a la Comisión de Fiestes de Santa Ana, a la Asociación Vecinal, a Francis, Jorge, Angelita, Celia, Xurde y campaneros que se vuelquen participando con esti actu, y tamien tenemos un blog que publica casi todo lo que se mueve aquí. Esto no pasa en todos los sitios y creo que ye un privilegio vivir en un pueblu como esti.

Nada más, que el añu que bien nos veamos todos aquí de nuevo, gracies por aguántame y finalizo con dos vivas ¡QUE VIVA QUINTES Y SU GENTE! ¡QUE VIVAN LOS CAMPANEROS Y LOS CARBAYOS!Ç

Julián Caicoya

Jorge (gaita), Celia (tambor), Julián (pregonero), Santiago, Jaime, Juan, Abel  (campaneros) y Francis (organización y campanero) Foto de Manuel Toral