Numerosos vecinos y devotos se dieron cita
ayer en la ermita para participar en los actos religiosos y compartir uno de
los momentos más especiales del calendario festivo de la localidad.
La programación comenzó con el
rezo del rosario y continuó con una misa solemne presidida
por Luis Miguel Menes, sacerdote diocesano y exmisionero en Burundi, acompañado
por el párroco Maximino Canal y otros tres sacerdotes. La misa estuvo cantada por el
coro San Clemente de Quintueles, bajo la dirección de Silvia Janschi
Kafarski, y como ya es tradicional contó con la participación del Grupu
Folcloricu Les Xanines de Quintes que dirige Mariví Diaz y con la pareja de tambor y gaita Sergio e Isaac.
La eucaristía volvió a poner de
manifiesto la profunda devoción que sienten los vecinos hacia la Virgen de Las Nieves, así como el
arraigo de unas celebraciones que cada año reúnen a más personas en torno a la
ermita de Granderroble.
A su conclusión tuvo lugar la procesión con la imagen arropada por los vecinos, finalizando con el canto de La Salve y el baile colectivo de la Danza Prima, implantado este año por primera vez por la organización para cerrar la celebración.
Después de los actos religiosos
tuvo lugar una animada sesión vermut en la carpa, propiciando un agradable
momento de convivencia entre vecinos y visitantes antes de continuar con la tradicional jira campestre







