El consejo regulador de la DOP
trabaja para incorporar al sello de calidad esta variedad, que supone uno de
los principales logros del proceso de diversificación del sector
J. A. O. Villaviciosa
La sidra de hielo de Sidra
Castañón, "La Bonagua", sigue recabando galardones. Tras su primer
puesto en el XLVIII Festival de la Sidra de Nava y la Medalla de Oro en el
Concurso Internacional SagardoForum del País Vasco, la marca de Quintueles (Villaviciosa)
acaba de ser distinguida también con la Medalla Gran Oro en el Concurso
Internacional NewWine 2025.
"Este reconocimiento, la
máxima condecoración otorgada por el certamen, sitúa a esta sidra de hielo en
la cúspide de las elaboraciones mundiales por su calidad excepcional y su
complejidad sensorial", subrayan los responsables de Sidra Castañón, donde
este "Gran Oro" del certamen NewWine se ha recibido como "un
reconocimiento al esfuerzo de toda una familia por elevar la sidra de hielo a
nuevos estándares de calidad". "Que un jurado internacional nos
otorgue la máxima puntuación confirma que es un producto de talla
mundial", concluyen los llagareros.
Las sidras de hielo que se
elaboran en Asturias, cuyas primeras botellas salieron al mercado en 2007 como
una auténtica rareza en la región, han logrado en los últimos años los más
prestigiosos premios internacionales de calidad, superando, incluso, a las
producciones de Canadá, cuna de la variedad. Es más, el consejo regulador de la
Denominación de Origen Protegida (DOP) Sidra de Asturias trabaja desde hace
tiempo por incorporar al sello de calidad esta variedad de sidra, uno de los
principales ejemplos del exitoso proceso de diversificación recorrido por los
llagareros asturianos en las últimas décadas.
La sidra de hielo no se escancia
y su graduación alcohólica es superior a la natural, situándose, según los
productores, entre los nueve y los doce grados. Además, contra lo que pudiera
parecer por su nombre, no se consume helada ni acompañada de hielo. Los
expertos aconsejan degustarla a una temperatura aproximada de cuatro grados
para poder disfrutar al máximo sus propiedades.
Se trata de una bebida que puede
asemejarse a los licores de sidra, pero que resulta más densa e intensa en un
color ámbar y sabor afrutado. Marida bien con quesos, foie gras y postres no
demasiado dulces.
Fuente LA NUEVA ESPAÑA
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| Julián y Alfonso Castañón |
