Fue un enlace familiar y entrañable, oficiado por el párroco Maximino Canal,
y con la iglesia luciendo un arreglo floral autóctono..
Familiares y amigos
acompañaron en la ceremonia a la nueva pareja, que fue recibida a la salida de
la iglesia con una lluvia de arroz y confeti. Una tradición popular que
simboliza la prosperidad, la abundancia y los buenos deseos para la nueva vida
del matrimonio.
¡Enhorabuena a los dos, os deseo lo mejor en esta nueva etapa!
Julián Caicoya