13 agosto 2026

MARIBEL “la del correo”

En aquellos tiempos empezaba a construirse la Universidad Laboral una obra que transformó profundamente la zona y atrajo a numeroso emigrantes

Maribel repartía el correo por la parroquia de Quintes, Venta de la Esperanza y Granderroble. Por Quintueles lo hacia su tío. El reparto era siempre en bicicleta de zapatillles y madreñes, sin importar las condiciones meteorológicas. Pedaleaba bajo el sol del verano, bajo la lluvia del invierno y también durante las tormentas, a las que tenia verdadero pánico. Pero nunca faltaba a su obligación.

Los domingos el trabajo continuaba, aprovechaba la misa para entregar cartas y avisos a muchos vecinos. El correo era entonces mucho mas que un servicio; era el vinculo con los familiares lejanos, las noticias esperadas y, en ocasiones, las únicas palabras que llegaban desde otros lugares.

Después de misa, la juventud de la parroquia se reunía en Casa Lozana, donde se organizaban bailes. Allí compartían risas, música y amistad. Su maestro de baile fue Ismael “Mael, el de Rovigo”, a quien siempre consideró uno de sus mejores amigos, casi como un hermano.

Recordar su paso por Quintes es evocar una época de felicidad absoluta, un tiempo donde cada casa se sentía como el propio hogar. El cariño y la ayuda incondicional de los vecinos convertían el trabajo diario en una gran familia. Figuras inolvidables como Generosa de Casa Kiko, hoy Castañon, María la de Eladio, Seso de Casa Eduardo o --- de Casa Kilo, encarnaban esa solidaridad rural tan pura. En los días de invierno, cuando la lluvia arreciaba, sus puertas se abrían de par en par con ofrecimiento generoso: “Deja aquí las cartas, nosotros nos encargamos de dárselas a los de abajo”

Con la incombustible energía de la juventud, Maribel repartía sus días entre las exigencias del trabajo diario y su pasión por la música cantando con sus amigas en el coro de Quintueles dirigido en aquella época por el maestro Guridy; a la vez que participaba en el grupo de teatro. Los ensayos eran por la noche, por el día no podían perder el tiempo en “esas cosas”. Destaca su papel como la hija de Don Juan en la obra “La locura de don Juan”.

El estreno fue en la Venta de la Esperanza con un lleno total y un éxito que les llevó a interpretar la obra en Pion en Casa Pepito y en Argüeru.

Talento no le faltaba a Maribel que incluso recibió oferta de unirse a una compañía profesional de teatro.

El reparto de correo le sirvió de pretexto para acercarse al hombre que se convertiría en el gran amor de su vida: Evelio. Juntos compartieron 57 años de vida y formaron una hermosa familia. Su historia de amor comenzó cuando ella tenia 19 años, su primera cita fue en las fiestas de San Pedro en Villaverde. Hoy, aunque el fallecimiento de Evelio puso fin a su historia en común, su legado y su recuerdo permanecen imborrables.

La historia de Maribel, “la del correo” es una historia sencilla, pero es también la historia de una época y de una generación irrepetible: la de esas niñas y niños que compartieron el año se nacimiento con el fin de una guerra civil y maduraron bajo el signo de la escasez y el deber familiar. Fueron, sin embargo, un ejemplo de adaptabilidad demostrando que quien tiene el corazón pleno ignora la escasez del mundo.

Reyes Ugalde Tuero

(Publicado en el libro de las Fiestas de San Bartolomé 2026)