Unión, devoción, alegría, tradición, y una gran participación vecinal se funden en el día grande de las fiestas en Quintueles.
Un año más la parroquia se llenó ayer de
colorido y diversión, y apuró el último día de sus fiestas con el tradicional
desfile de carrozas y los actos religiosos en honor a San Bartolomé. A primera
hora de la mañana, vecinos y visitantes disfrutaron con las carrozas por la carretera principal de la parroquia. Un desfile que vuelve a
poner de manifiesto el trabajo e ilusión de los distintos barrios por implicarse
en elaborar y participar con su carroza. Como siempre, la música del grupo de
gaitas La Laguna de San Claudio de Oviedo y la participación de los vecinos ha sido la nota
predominante al paso de las carrozas. Una tradición que viene del año 1978
cuando Tano Ordieres y algunas personas más empezaron a sentar
las bases de un evento que se ha convertido en una de las actividades
principales de las fiestas.
Terminado el desfile y una vez
aparcadas las carrozas en el prau de casa Nicasia, comenzaron los actos
religiosos. La misa solemne en honor de San Bartolomé fue presidida por Javier
Vilumbrales, capellán del Hospital de Jove y adscrito al Sagrado Corazón, y
cooficiada por Luis Miguel Menes, diocesano y exmisionero en Burundi y Maximino
Canal, párroco de Quintueles, asistidos por Yeray. La misa fue cantada por el coro San
Clemente que dirige Silvia Janschi y contó con la participación del grupo de baile Les
Xanines de Quintes, dirigido por Marivi Diaz. En la homilía, Javier
Vilumbrales, destacó la unión de los vecinos con la fiesta, “da gusto ver como compartís
y disfrutáis todos juntos, porque hay sitios donde ya no se celebra la fiesta
civil, solo la religiosa, y vosotros aquí trabajáis unidos para mantener las
tradiciones de vuestros abuelos”.
Finalizados los actos religiosos
continuó la celebración fuera de la iglesia con un recital de bailes regionales
a cargo de Les Xanines, y también en el prau de las carrozas, donde los vecinos compartieron unas horas de convivencia con sidra y
pinchos.
Por nuestra parte también
queremos dar la bienvenida al grupo de vecinos de Somió que llevan más de sesenta
y cinco años acudiendo a las fiestas de San Bartolomé. Una antigua tradición
que siguen respetando desde entonces varias generaciones de familiares y amigos,
llueva o haga sol. Parece ser que cuando empezaron venir bajaban hasta la Ñora, donde
dejaban la comida en casa del Polainu y volvían después de misa. En la
actualidad salen de la iglesia de Somió, vienen por el Camín del Molin hasta el
cruce con la carretera, asisten a misa y almuerzan en un restaurante de la
localidad. La comisión organizadora de las fiestas de San Bartolomé los recibe
cada año con una pancarta de bienvenida junto al antiguo bar El Mariñan.
La caminata está organizada por el grupo de senderismo de la Asociación de Vecinos de Somió que preside Soledad Lafuente.
| Desfile de carrozas |
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Santa Misa
Fiesta en el prau de las carrozas
Recibimiento a los vecinos de Somió
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