09 junio 2026

Embotellado y espicha en el Llagar de Sidra Menéndez

Sabino Menéndez, volvió a reunir ayer a amigos y colaboradores en una espicha en las instalaciones del llagar

Sidra Menéndez cuenta con una plantación propia de 8 hectáreas dedicada al cultivo de manzano de sidra con variedades acogidas a la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias y certificadas en cultivo ecológico por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias.

El llagar consta de una nave de 1300 m² anexa a la zona de recepción de la materia prima. En ella se encuentran las prensas neumáticas así como depósitos de acero inoxidable. Cercana a esta nave inicial se ha proyectado en el año 2009 una bodega de madera de 900 m² que alberga toneles de madera de castaño autóctono, realizados de forma totalmente artesanal.

En la parte baja de estas dos naves, y aprovechando el desnivel, se encuentra una bodega de depósitos de acero inoxidable; a continuación una moderna sala de embotellado y finalmente un almacén de producto terminado.

Recepción de la materia prima

La elaboración de la sidra natural comienza en octubre con la recogida manual de la manzana, proceso que se alarga hasta finales de noviembre de cada año. En el lagar se encargan de examinar visualmente todas las partidas rechazando aquellas que no cumplen los parámetros de calidad adecuados (momento óptimo de maduración, limpieza, etc.).

Mayado y prensado

Pasado este primer control, la manzana es lavada y seleccionada en función de los grupos tecnológicos y zonas de cultivo. A continuación pasa por un escogedor manual donde se realiza un segundo control de calidad previo a la trituración (mayado) y prensado para obtener la sidra dulce o mosto.

Fermentación

La sidra dulce es conducida a los depósitos de acero inoxidable o toneles de madera que, a temperatura controlada, permite una fermentación adecuada por acción de las levaduras y bacterias endógenas.

Trasiegos

Finalizada la fermentación se llevan a cabo los trasiegos, operación realizada en los meses de enero y febrero que consiste en ir mezclando las sidras de unos depósitos con otros consiguiendo así eliminar las borras y estabilizando las sidras.

Embotellado

Una moderna sala de embotellado con los últimos avances tecnológicos hará que la sidra quede embotellada, corchada y etiquetada, afianzando las características de cada lote de sidra para que el consumidor final pueda apreciar las mismas cualidades que la sidra tenía en el tonel de origen.