Sabino Menéndez, volvió a reunir ayer a amigos y colaboradores en una espicha en las instalaciones del llagar
Sidra Menéndez cuenta con una
plantación propia de 8 hectáreas dedicada al cultivo de manzano de sidra con
variedades acogidas a la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias y
certificadas en cultivo ecológico por el Consejo de la Producción Agraria
Ecológica del Principado de Asturias.
El llagar consta de una nave de
1300 m² anexa a la zona de recepción de la materia prima. En ella se encuentran
las prensas neumáticas así como depósitos de acero inoxidable. Cercana a esta
nave inicial se ha proyectado en el año 2009 una bodega de madera de 900 m² que
alberga toneles de madera de castaño autóctono, realizados de forma totalmente
artesanal.
En la parte baja de estas dos
naves, y aprovechando el desnivel, se encuentra una bodega de depósitos de
acero inoxidable; a continuación una moderna sala de embotellado y finalmente
un almacén de producto terminado.
Recepción de la materia prima
La elaboración de la sidra
natural comienza en octubre con la recogida manual de la manzana, proceso que
se alarga hasta finales de noviembre de cada año. En el lagar se encargan de
examinar visualmente todas las partidas rechazando aquellas que no cumplen los
parámetros de calidad adecuados (momento óptimo de maduración, limpieza, etc.).
Mayado y prensado
Pasado este primer control, la
manzana es lavada y seleccionada en función de los grupos tecnológicos y zonas
de cultivo. A continuación pasa por un escogedor manual donde se realiza un
segundo control de calidad previo a la trituración (mayado) y prensado para
obtener la sidra dulce o mosto.
Fermentación
La sidra dulce es conducida a los
depósitos de acero inoxidable o toneles de madera que, a temperatura
controlada, permite una fermentación adecuada por acción de las levaduras y
bacterias endógenas.
Trasiegos
Finalizada la fermentación se
llevan a cabo los trasiegos, operación realizada en los meses de enero y
febrero que consiste en ir mezclando las sidras de unos depósitos con otros
consiguiendo así eliminar las borras y estabilizando las sidras.
Embotellado
Una moderna sala de embotellado con los últimos avances tecnológicos hará que la sidra quede embotellada, corchada y etiquetada, afianzando las características de cada lote de sidra para que el consumidor final pueda apreciar las mismas cualidades que la sidra tenía en el tonel de origen.


