Los vecinos celebrarán el sábado
29 una misa cantada por la agrupación que dirige el homenajeado, actividades
culturales y comida de hermandad
Marta Varela, Quintes
(Villaviciosa, lunes, 17 de noviembre 2025
José Ramón Morís Tuya ha pasado
más de la mitad de su vida dedicada al coro de su pueblo, Quintes. «Cantar es
la ilusión de mida y doy gracias por poder dedicarme a ello”. Pero además de la
música, este vecino de la población siempre esta dispuesto a ayudar y
participar en cuantas actividades culturales se organicen, incluso en
Villaviciosa. Una ayuda que presta de forma desinteresada.
Es por eso que Quintes se reunirá
el próximo sábado día 29 en una jornada vecinal para agradecer la dedicación de
Moris. El eje central de los actos será a iglesia parroquial, donde en tantas
ocasiones el homenajeado dirigió el coro, donde se celebrará una misa a partir
de la una de la tarde. En la misma intervendrán representantes de las
asociaciones que promueven el tributo en el que “le entregarán un recuerdo en
reconocimiento a medio siglo de dedicación al coro, y su colaboración en
diferentes actividades culturales y sociales de Quintes”. Durante la
celebración actuará su agrupación coral, así como una pareja de tambor y gaita.
A continuación, se podrá disfrutar de una exposición fotográfica. Finalizado el
acto habrá una comida de hermandad en Casa Kilo donde seguramente volverá a
sonar la música, y donde se recordarán anécdotas y actuaciones entrañables.
Un homenaje que acepta con
ilusión: “me agrada que sean mis vecinos quienes crean que hago algo bueno”, explicó
Moris. Si bien aclara que “seguiré cantando hasta que pueda, porque es mi
ilusión. Y después de tantos años sigue intacta”
Algo que tranquiliza al resto de
integrantes del coro de la localidad, que en la actualidad está compuesto por
nueve voces, y a los propios vecinos que no quieren perder esta gran voz.
Moris recuerda con satisfacción
como en 1975 logró fundar el coro de Quintes: “la idea surgió cuando un grupo
de mujeres necesitaban una voz masculina para cantar villancicos y me apunté”.
Esa oportunidad hizo que madurase su amor por la música y que agudizase su gran
oído para dirigir a las mejores voces del núcleo uniéndolas en un coro que
desde entonces, ha dado esplendor a todo tipo de actividades. “Cantamos
incontables misas, pero también otros tipos de encuentros”, recuerda.
Esta ilusión por la música le fue
transmitida por su madre. A su lado escuchó innumerables canciones que
interpretaba en casa como aficionada. Afición que con el tiempo logro plasmar en
su pueblo. Con el coro en marcha sintió la necesidad de formarse y con 36 años
comenzó a estudiar solfeo para mejorar la dirección del coro. Pronto las
interpretaciones en la iglesia del pueblo fueron cogiendo un inesperado
prestigio e interés que hizo que “llegásemos a tener un calendario muy amplio,
con un repertorio que superaba con creces el centenar de canciones”, apunta.
“Llegamos a ser 19 voces y a salir de la localidad, aunque nos costaba mucho,
ya que había que ensayar mucho”.
El coro se ha convertido en
imprescindible para Quintes y su amplia vida social, en gran medida gracias al
trabajo de Moris que a día de hoy continúa ejerciendo. Por muchos años.
Fuente EL COMERCIO

