21 noviembre 2015

Dos abrazaderas intentan salvar el cedro situado tras la Iglesia de Quintes

La caída de un rayo el pasado 12 de agosto había partido el tronco del árbol por la mitad.
Debido a la proximidad con la escuela, y a la preocupación de algunas personas por la seguridad del árbol, el Ayuntamiento decidió talarlo
Comunicado por el sacerdote en la iglesia, la idea no gustó nada a un grupo de vecinos que decidieron, con el consentimiento del Ayuntamiento y del párroco Maximino Canal, actuar sobre el árbol para evitar su deterioro e intentar recuperarlo. 
La solución adoptada por Avelino Álvarez (Lino) y José Ramón Morís (Monchu), promotores de la actuación, ha sido colocar dos abrazaderas de chapa para sujetar y cerrar el tronco en su parte alta. Con estas medidas se pretende evitar que se siga desgarrando y la pérdida de savia.
Para los trabajos de izado y colocación de las abrazaderas fue necesaria una pala excavadora y tres personas que se ofrecieron voluntarias, Avelino Álvarez, Santiago Pidal y Juan Carlos Tuero. Cada pieza tiene un peso de 35 kilos y la operación de atornillado, acoplamiento y cierre resultó bastante complicada.
Por su frondosidad, ubicación y con una antigüedad de más de medio siglo, este árbol es muy apreciado en Quintes, especialmente para quienes lo han conocido ahí toda la vida.
QUINTES Mirador del Cantábrico


Labores de instalación de las abrazaderas

Labores de poda

Estado anterior del árbol

Estado actual del árbol

Tipo de abrazadera instalada con junta de goma

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