Científicos del Ibbtec funden
experiencia y recursos para crear un «polo de atracción» cardiaco en la región.
«La imaginación es el límite»
Mada Martínez, Santander, 26/10/2026
Tres investigadores y una misión:
«Crear una fuerza científica del corazón en Cantabria». Manuel Rosa-Garrido,
Xurde Menéndez Caravia y Ana Villar Ramos han puesto su experiencia, sus tres
grupos del Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (Ibbtec) y su
entusiasmo, que es mucho y contagioso, al servicio del proyecto 'Cardiohub',
con el que poner a Santander, a Cantabria, en el «mapa mundial» de la ciencia
cardiovascular, En este asunto ellos ya son punteros, pero aspiran a crecer, a
captar profesionales de alto nivel, y a proyectarse al exterior como enclave de
referencia. ¿Y qué tanto podría llegar a crecer 'Cardiohub'?, les pregunta El
Diario Montañés esta fresca mañana de otoño, en un despacho del moderno
edificio del Ibbtec, que se levanta en un costado del Parque Científico y
Tecnológico de Santander. «La imaginación es el límite», responden sin
intención de sonar crípticos, sino más bien de definir su actitud.
Empezaron a dar forma al
'Cardiohub' a inicios de 2025 y uniendo sus laboratorios del Ibbtec, han armado
una pequeña «federación» científica desde a que empujar a lo «más alto», hasta
que la imaginación toque techo, la ciencia del corazón hecha en Cantabria.
Parte de esa investigación, siempre en colaboración con Valdecilla, la lideran
ya Rosa-Garrido, Menéndez y Villar desde sus propios grupos del Ibbtec, un
centro mixto del CSIC y la Universidad de Cantabria en el que operan cerca de
30 equipos en áreas como cáncer, inmunología, microbiología y genómica, o
neurofarmacología. En sus filas hay tres científicos que han logrado una ERC,
la ayuda más prestigiosa de la UE.
«Tenemos ilusión y se la queremos
transmitir a los jóvenes; reunir una masa crítica y hacerlo siempre en alianza
con Valdecilla»
Ana Villar, Investigadora del
Ibbtec
Volviendo al 'Cardiohub', sus
tres impulsores combinan la fuerza del viento del norte con un brío importado
de EE UU. Las estancias en empresas y campus estadounidenses les ha marcado a
los tres, y ahora revierten sus aprendizajes y las redes que fueron tejiendo en
sus laboratorios del Ibbtec. Son redes poderosas. Sin ir más lejos, hace una
semana, Rosa-Garrido protagonizaba un artículo en este periódico porque la
American Heart Association (la Asociación Estadounidense del Corazón, la más
grande e influyente a nivel mundial) le reconoce como «miembro distinguido» a
sus 45 años. El galardón es un espaldarazo a la línea que sigue el grupo que
dirige, 'Epigenética y estructura de la cromatina cardiaca', y, por extensión,
impulsa también la labor del equipo 'Cardiología molecular y edición genómica',
en manos de Menéndez, y la del 'Tratamientos nano y moleculares contra la
fibrosis (cardiaca)', en las de Villar.
«Queremos crear un polo cardiaco
capaz de hacer cualquier cosa en ciencia del corazón; poner a la región en el
mapa mundial»
Manuel Rosa-Garrido, Investigador
del Ibbtec
Los tres trabajan en ciencia
básica –Villar es quien tiene más visión aplicada en estos momentos–, pero no
pierden de vista al paciente, destinatario último de su trabajo. «Queremos
poder llegar al paciente, buscar esas soluciones, esos análisis que puedan
desembocar en una medicina más personalizada en el corazón», subraya Villar.
Las enfermedades cardiacas, recuerda Menéndez, son «la principal causa de
muerte en el mundo, en Europa» con mayor impacto que el de «todos los cánceres
combinados».
Además de beneficiarse
compartiendo recursos y una financiación estable –los tres grupos se financian
«de forma independiente» pero saben «empastarse» para conjugar sus metas–, «nos
complementamos a nivel científico. Nuestras temáticas abarcan desde lo fisiológico
a lo molecular; distintos tipos de células... Y todo esto nos da una
perspectiva muy completa», recuerda Menéndez en una sala de muestras con
bastante trajín esta mañana.
«'Cardiohub' es innovador: es
como una federación de laboratorios que comparte sus recursos. El todo es más
que la suma de las partes»
Xurde M. Caravia, Investigador
del Ibbtec
'Cardiohub' es «una sinergia que
ha salido de forma natural», coinciden los investigadores, que comparten una
visión que la ciencia acostumbra a utilizar: la colaboración, la cooperación.
Por esbozar los inicios, Rosa-Garrido y Menéndez Caravias coincidían hace unos
años en un congreso en Chicago, en un momento en el que el primero transitaba
de la UCLA a la Universidad de Alabama, y el segundo trabajaba en el
Southwestern Medical Center, en Texas, un laboratorio líder mundial en
cardiología. Ese contacto les alineó con vistas al futuro. Pero es que en el Ibbtec,
impulsando ya la ciencia cardiaca en Cantabria, y previo paso por el Genomic
Institute de la Fundación Novartis, Villar también se sumaba al proyecto. Unos
tiraron de los otros, se apoyaron. Y nació 'Cardiohub'.
«Nuestra visión abarca todo el
espectro. Podemos estudiar el corazón de forma dirigida e internacional. Ahora
que hemos unido estas tres fuerzas, queremos reunir una masa crítica, siempre
–incide Villar– en alianza con Valdecilla», un «referente» cardiovascular. La
meta es atraer a quien quiera hacer ciencia del corazón de alto nivel, viniendo
del extranjero u optando por el Ibbtec para formarse. Se trata de elegir
'Cardiohub'. «Queremos hacer cosas grandes».
«Solo pueden salir cosas buenas
de aquí». Así ven el futuro del 'Cardiohub' Rosa-Garrido y sus compañeros. Por
lo pronto, en los próximos meses, está prevista la publicación de artículos
científicos de impacto, así como trabajos que irán «cristalizando» con el
tiempo y que pondrán a «Santander en el mapa». La meta, incide el flamante
'fellow' de la Asociación Estadounidense del Corazón, es crear «un polo de
atracción» en la ciudad, «capaz de hacer cualquier cosa en ciencia del
corazón», de la fisiología a la secuenciación, pasando por técnicas de edición
genética. Que quien repare en este proyecto en el seno del Instituto de
Biomedicina y Biotecnología de Cantabria piense que «es un lugar atractivo y
quiero trabajar ahí».Y otro asunto que quieren poner en marcha desde
'Cardiohub' es un congreso internacional que reúna a los mejores expertos del
corazón a nivel internacional. Es una cita bienal que los tres investigadores
aspiran a organizar en Santander en el año 2030. Están ya perfilando la
convocatoria y quieren plantearle a las Administraciones local y autonómica que
les apoye en su ejecución. «Sería único».
Manuel Rosa-Garrido, Ana Villar Ramos y Xurde Menéndez Caravia, en uno de los laboratorios del Ibbtec, con sede en Santander. (Javier Cotera)

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