15 julio 2015

El artesano Benigno Runza Costales, de Quintueles, deja de reproducir iglesias y prueba con el tallado y montaje de relojes de pared

Después de más de 13 años realizando maquetas en piedra de diferentes monumentos asturianos, Benigno Runza cambia de material y se pasa a la madera.
Hórreo: primer trabajo de Benigno
Recortar y pulir la piedra produce mucho polvo, notaba que a la larga le podía perjudicar y decide pasar a trabajar la madera, una actividad, dice,   más limpia e igual de entretenida. Este material no es nuevo para él pues uno de sus primeros trabajos de artesanía había sido precisamente la construcción de un hórreo asturiano en madera y piedra con todo tipo de detalles.
Cuenta Benigno que el tallado de madera es un hobby muy gratificante, que le gusta tanto como la construcción de sus anteriores maquetas en piedra y que se pasa horas entretenido en el taller de su casa de Quintueles.
Advierte que para este trabajo se necesita paciencia y tres elementos básicos; una tabla, a ser posible de nogal, un martillo de madera y varias gubias para sacar virutas y realizar el tallado.
Para empezar a trabajar es necesario dibujar primero sobre la tabla el diseño del tallado que se quiera dar al reloj y con la ayuda de una caladora y un taladro cortar el entorno de madera sobrante. Una vez tallado queda lijar y barnizar, finalizando con el acoplamiento del mecanismo del reloj que se adquiere en tiendas especializadas.
Desde el pasado año en que Benigno dejó la piedra, ya tiene dos relojes terminados y otros dos en fase de remate, dice que uno quedará para la casa y que le falta construir otro para regalar a cada hijo.
Felicitamos a este hombre de 87 años por su tesón y compromiso con la artesanía. Una decisión tomada hace tiempo con motivo de una grave enfermedad. Desde entonces, “no parar para sentirse vivo” ha sido y sigue siendo su lema.
QUINTES Mirador del Cantábrico

 Benigno con dos relojes en fase de terminación



Otros dos relojes ya terminados